Picasso con los exiliados

16,90 

Los comienzos en París son siempre duros, difíciles: hay que adaptarse al clima, a los fríos inviernos, al idioma, a las costumbres, hay que trabajar mucho.
Cuando Mercedes Comaposada Guillén, fundadora de Mujeres Libres, una de las principales organizaciones del movimiento libertario español, llega exiliada a París en 1939, su encuentro con Picasso se convierte en un acontecimiento que marca su vida e inaugura una amistad que durará décadas.

Sus memorias trazan un retrato del Picasso más humano y cotidiano, más próximo a los españoles derrotados, a los que ayudó y sirvió de vínculo con la sociedad francesa. Su testimonio es un valioso documento para conocer la vida de los exiliados españoles a su llegada a Francia con solo lo que pudieron cargar, sin saber dónde iban a dormir, cómo iban a calentarse en el frío invierno o qué iban a comer, ni que apenas algo más de un año después padecerían además la Segunda Guerra Mundial y la Ocupación, por parte de la Alemania nazi, de su nuevo hogar.

Es también un homenaje a la figura casi olvidada de su autora, ahora ya sí con todos sus apellidos, que desarrolló un intenso trabajo cultural y político durante la Segunda República y la Guerra Civil.